¿Para qué vas a utilizar el vehículo?
¿Qué tipo de vehículo te conviene?
Una vez tengas claro qué uso le darás, empieza a determinar qué clase de vehículo es más compatible contigo según tus necesidades. Aquí te presentamos los principales tipos y te explicamos en qué escenarios puedes aprovechar al máximo sus características.
Sedán:
Cuentan con capacidad para cuatro o cinco personas. Además, tienen el maletero separado de la cabina de pasajeros. Perfectos para familias pequeñas que se transportan principalmente por vías pavimentadas.
Hatchback:
Compactos y versátiles, requieren menor espacio de estacionamiento. Por otra parte, su compartimiento de carga es un espacio compartido con la cabina de pasajeros. Adecuados para jóvenes solteros que buscan un diseño deportivo y mayor maniobrabilidad en áreas urbanas.
SUV (Vehículo Utilitario Deportivo):
Diseñados para terrenos desafiantes, combinan características de un automóvil y una camioneta. Ofrecen mayor altura y capacidad de carga, siendo una elección popular entre las familias numerosas y los solteros aventureros.
Pickup (Camioneta):
Cuentan con un platón de carga en la parte trasera, ideal para transportar carga y equipo. Soportan diversos terrenos, adecuadas tanto para uso diario como para actividades recreativas y de trabajo.
¿Qué debe tener el vehículo?
Otro aspecto importante que valorar es la seguridad del automóvil. Para orientarte en este punto, ten presente la calificación que le otorgó la IIHS (Insurance Institute for Highway Safety).
Además, cuenta el número de airbags que posee y revisa si ofrece servicios adicionales de seguridad, como los vehículos Chevrolet, que incorporan la tecnología OnStar, la cual brinda asistencia en caso de accidente, robo o emergencia médica.
Asimismo, investiga si el motor requiere gasolina extra o corriente y cuál es su consumo promedio.
¿Cómo obtener el vehículo?
Por último, lo más importante: elegir correctamente cómo adquirir el vehículo. Si planeas comprarlo al contado, lo más recomendable es hacerlo directamente en el concesionario oficial de la marca.
Por el contrario, si tienes previsto pagarlo a plazos, no lo necesitas de inmediato y deseas evitar los altos intereses bancarios, el autofinanciamiento comercial es el sistema ideal para ti, ya que te permite ahorrar periódicamente con una cuota fija de administración.
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